89 Lab Clown + Técnica Alexander

Barcelona, 11 octubre 2021

🎯 Objetivo general

Después del verano volvemos a encontrarnos para jugar poniendo la atención en algo que parece fácil, pero no siempre lo es: no adelantarnos al momento. Muchas veces entramos en escena queriendo saber qué tenemos que hacer, buscando una idea, intentando resultar interesantes o deseando que aparezca el clown cuanto antes. Desde los principios de la Técnica Alexander investigamos la posibilidad de hacer un poco menos para percibir un poco más: dejar tiempo entre el estímulo y la respuesta, observar nuestros automatismos y estar disponibles para aquello que realmente está ocurriendo. En clown esto puede significar escuchar antes de actuar, mirar antes de decidir, permitir que exista un error y descubrir qué hacemos cuando las cosas no suceden como habíamos imaginado. No buscamos fabricar situaciones divertidas; buscamos crear las condiciones para que algo pueda ocurrir.

🔄 Dinámica

🔄 Dinámica
El LAB empieza desde que van llegando las primeras personas. Iniciamos una secuencia rítmica de cuatro tiempos: pie → palmada → cadera → espera, e incorporamos una pelota que circula de una persona a otra siguiendo ese ritmo.
🎯 Objetivos
Entrar en un estado de juego compartido, despertar el cuerpo y trabajar coordinación, ritmo, escucha y atención. La transmisión de la consigna permite además que las personas se conozcan de una manera orgánica, sin recurrir a una presentación formal.

🎯 Objetivos🎯 Objetivo🎯 Objetivos🎯 Objetivos

🔄 Dinámica

Después de la primera activación nos tumbamos en semisupino y dejamos que el suelo nos sostenga. No hace falta hacer nada especial ni llegar a ningún sitio. Solo notar que estamos aquí, con el cuerpo, la energía y los pensamientos que tenemos hoy. No necesitamos cambiarlos ni apartarlos; podemos empezar exactamente desde aquí.

Quizás esta sea la primera idea: quien está aquí, es quien tiene que estar. Y eso también vale para cada uno de nosotros. No necesitamos ser otra persona ni estar más despiertos, más disponibles, más divertidos o más valientes. Tal como estamos ahora, ya formamos parte del grupo.

Desde la Técnica Alexander dejamos abierta la posibilidad de que la cabeza pueda ir un poco hacia delante y hacia arriba, sin colocarla ni forzar nada. Permitimos que la espalda pueda ensancharse y alargarse, que los hombros no tengan que sostener tanto, que las piernas puedan descansar y que la respiración entre y salga sin necesidad de organizarla.

No sabemos qué va a pasar y quizá no necesitamos saberlo. Lo que pase será lo que tenga que pasar. Podemos dejar durante un rato la necesidad de anticipar que el ejercicio salga bien, que la improvisación sea interesante, que aparezca el clown, que alguien se ría o que nosotros tengamos una idea. Podemos entrar en el juego sin saber, escuchando, mirando y dejándonos sorprender.

Observamos también si alguna parte del cuerpo quiere adelantarse: la mandíbula, los hombros, las manos, la barriga. No intentamos relajarla; simplemente le damos permiso para no hacer tanto. Un poco menos. Y quizá un poco menos todavía.

Cuando empieza, empieza. No hace falta empujar el momento. Una idea no llega antes porque la persigamos. Una emoción tampoco. El clown, tampoco. Quizás solo podemos estar disponibles para que aparezca, como si dejáramos una puerta abierta sin llamar a nadie para que entre.

Y cuando algo termina, termina. No hace falta retenerlo, sujetar un momento que ya se ha ido. Podemos dejarlo marchar y quedarnos disponibles para lo siguiente.

También recordamos que tenemos dos pies. Dos pies que pueden llevarnos hacia un lugar y que también pueden sacarnos de él. Podemos acercarnos, alejarnos, cambiar, volver y decidir dónde ponemos nuestra atención y nuestra energía. No estamos atrapados. En el juego, como en la vida, también podemos movernos. Si un lugar ya no nos permite aprender, aportar o estar presentes, podemos cambiar de lugar, no como una huida, sino como una elección.

Quizás hoy no necesitamos controlar tanto. Podemos escuchar un poco más, mirar un poco más, hacer un poco menos y confiar un poco más: en el grupo, en el momento y en que algo puede aparecer si dejamos espacio para que aparezca.

Y quizá recordar:

Quien está, es quien tiene que estar.
Lo que pasa, es lo que está pasando.
Cuando empieza, empieza.
Cuando termina, termina.
Y si necesitas moverte, tienes dos pies.

Volvemos a notar el contacto del cuerpo con el suelo y no tenemos prisa por levantarnos. Dejamos que llegue el momento y, cuando algo en nosotros está preparado para moverse, permitimos que el movimiento empiece sin necesidad de hacerlo perfecto ni saber qué vendrá después.

🔄 Dinámica

Comenzamos caminando libremente por el espacio. Cuando encontramos a alguien nos detenemos delante de esa persona y nos miramos sin prisa. Una persona dice: «qué bien que estés aquí» La otra no responde con palabras; simplemente deja que la pregunta llegue y observa qué reacción aparece en el cuerpo, la respiración o la mirada.
Después intercambiamos los roles, nos despedimos y seguimos caminando hasta encontrar a otra persona. Caminamos de dos en dos y encontramos otra pareja. Una pareja le dice a la otra «qué bien que estés aquí»La otra no responde con palabras; simplemente deja que la pregunta llegue y observa qué reacción aparece en el cuerpo, la respiración o la mirada. Y así hasta crear 2 grupos.
🎯 Objetivos
Trabajar la mirada, la escucha y el tiempo, observando nuestra tendencia a responder inmediatamente. Nos interesa descubrir qué aparece si no llenamos enseguida el espacio con palabras o acciones. Para el clown, ese pequeño intervalo entre lo que ocurre y lo que hacemos puede ser muy fértil.

🔄 Dinámica

Dividimos el grupo en dos. Una mitad se sienta y observa, mientras la otra ocupa el espacio y camina. Vamos introduciendo distintas circunstancias: caminar sin añadir nada(Neutro), sentir que llegamos tarde, sentir que alguien nos sigue, buscar a alguien y, finalmente, detenernos y esperar una señal.

No se trata de representar una persona que llega tarde o de demostrar que alguien nos persigue. Intentamos dejar que la circunstancia modifique nuestra manera de estar sin ilustrarla. Después intercambiamos los grupos.

🎯 Objetivos

Investigar cómo una idea transforma el cuerpo y la presencia, trabajar la exposición frente al público y percibir cuándo empezamos a fabricar una actuación.

🔄 Dinámica

Desde el caminar aparece una nueva consigna: cada persona se detiene, mira al público, elige a alguien concreto y le canta una canción.

No buscamos cantar bien ni interpretar la canción. La canción es simplemente una forma de establecer una relación: mirar, elegir, cantar y observar qué ocurre entre quien canta y quien escucha.

🎯 Objetivos

Trabajar la relación directa con el público, la vulnerabilidad y la escucha. A veces lo más interesante no está en la canción, sino justo antes de empezar, en la mirada, en la espera, en descubrir a quién estamos cantando o en lo que nos ocurre cuando terminamos.

🔄 Dinámica

Todo el grupo camina libremente por el espacio. En un momento inesperado suena una campana y todo el mundo se detiene.

Entonces, al menos dos personas deben colocarse en un lugar previamente indicado, una al lado de la otra, dejando suficiente distancia entre ellas para que el público pueda elegir con claridad.

Durante unos 30 segundos, el público se coloca delante de una de las dos personas. No se trata de convencer, seducir ni competir activamente: simplemente estar ahí y dejar que el público decida dónde quiere situarse.

Después vuelve a sonar la consigna, todo el mundo continúa caminando y el juego vuelve a empezar más adelante con otras personas.

🎯 Objetivos

Trabajar la presencia sin hacer, la relación con la mirada del público y la capacidad de sostener la incertidumbre sin intentar controlar el resultado.

Observar qué nos ocurre cuando el público elige a otra persona, cuando se coloca delante de nosotros o cuando tarda en decidir.

Investigar la tentación de hacer algo para atraer la atención y comprobar qué aparece si, en lugar de buscar ser elegidos, simplemente nos dejamos ver.

🔄 Dinámica

Uno a uno entramos en el centro del círculo sin hacer un número ni intentar resultar interesantes. La propuesta es sencilla: entrar, mirar y dejarse ver, y recibir el aplauso sincero del grupo.

Parece fácil, pero no siempre lo es. Estamos muy acostumbrados a hacer, ofrecer o justificar nuestra presencia, y mucho menos a permanecer ahí y simplemente recibir.

🎯 Objetivos

Investigar el placer —y también la dificultad— de ser mirados sin necesidad de producir nada a cambio. Observar cuánto tardamos en empezar a fabricar algo cuando sentimos la mirada del público y comprobar si, a veces, estar presente ya puede ser suficiente.

88 Lab Clown + Técnica Alexander

Barcelona Taller Clown, 31 mayo 2026

 🎯 Objetivo General

El último LAB CLOWN de la temporada giró alrededor de una pregunta aparentemente sencilla: ¿cuánto esfuerzo necesitamos realmente para estar presentes?
Investigamos la relación entre gravedad, presencia y clown. El peso real del cuerpo, pero también otros pesos menos visibles: las expectativas, los juicios, la necesidad de hacerlo bien, de anticiparnos o de controlar lo que ocurre. Desde los principios de la Técnica Alexander, buscamos hacer un poco menos para poder percibir un poco más. Dejar de interferir, confiar en los apoyos y estar disponibles para el juego, para los demás y para aquello que no habíamos previsto.

🔄Dinamica

Dividimos el grupo en dos equipos con una misión sencilla: conseguir el mayor número posible de pases sin que la pelota tocara el suelo.La pelota no podía agarrarse, una misma persona no podía tocarla dos veces consecutivas y, cuando caía al suelo, la cuenta volvía a cero.

🎯 Objectivos

Escucha colectiva, cooperación, atención compartida y una idea fundamental para el clown: no puedo conseguirlo solo. Cuando dejamos de preocuparnos únicamente por nuestra propia acción, empezamos a percibir qué necesita el grupo.

Después de la primera descarga de energía llegó el momento de parar.
En semisupino dejamos que el suelo hiciera una parte del trabajo y dirigimos la atención hacia la respiración y nuestra relación con la gravedad.
¿Cómo estamos respondiendo a ella?
Comenzamos tumbados en semisupino y dejando que el suelo nos sostenga. No hace falta hacer nada especial. No hace falta llegar a ningún sitio. Podemos simplemente observar la respiración entrando y saliendo. Sin empujarla, sin controlarla. Dejando que sea ella quien marque el ritmo. Cada exhalación puede ser una oportunidad para soltar un poco de peso: el peso de las expectativas, de querer hacerlo bien, de pensar cómo deberíamos estar o qué tendría que ocurrir hoy. Quizá podamos recordar algo muy simple: para vivir necesitamos aire, necesitamos alimento, pero también necesitamos una respuesta adecuada a la gravedad. La gravedad está actuando ahora mismo sobre nosotros. No tenemos que hacer nada para que exista. La cuestión es cómo nos relacionamos con ella.

Mientras respiramos, quizá podamos observar también los juicios y las tensiones que aparecen tan fácilmente. Muchas veces no somos realmente conscientes de ellas. Nos acostumbramos a determinadas contracciones, a ciertas maneras de sostenernos, de esforzarnos o de protegernos, hasta el punto de que dejan de parecernos extrañas. Lo habitual acaba pareciendo normal. Y sin embargo, gran parte de nuestro cansancio puede venir precisamente de ahí. La Técnica Alexander habla de esta dificultad para percibir lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos. Por eso hoy no intentaremos corregir nada. Solo observar. Escuchar. Recuperar un poco de sensibilidad para notar aquello que normalmente pasa desapercibido.
A veces pensamos que para elevarnos, para crecer o para estar presentes, tenemos que hacer algo más. Hacer más esfuerzo. Intentar más. Pero la respuesta a la gravedad no es el resultado de una acción forzada. Es algo que sucede cuando dejamos de interferir. Cuando dejamos de apretar lo que no necesita apretarse. Cuando soltamos un poco de lastre. Entonces la respiración encuentra más espacio. El pecho se abre. El cuerpo se organiza de otra manera. Y aparece una sensación de ligereza que no tiene que ver con flotar, sino con estar disponibles. Disponibles para escuchar, para jugar y para sorprendernos. Como en la imagen que nos acompaña hoy: quizá no venimos a aprender a volar. Quizá venimos a descubrir cuánto peso innecesario podemos dejar en el suelo antes de empezar.

🎯 ¿Qué investigamos? El apoyo del suelo, la percepción sensorial, la respiración, nuestros hábitos de tensión y la posibilidad de estar disponibles sin estar pasivos.

🔄 Dinámica .En círculo, cantamos «Les nenes maques al dematí» mientras seguimos una coreografía rítmica de palmas. El juego combina la canción, el ritmo, la coordinación y la atención a los compañeros.

🎯 ObjetivosEntrar en un estado de juego compartido, despertar al grupo y trabajar el ritmo, la coordinación, la escucha y la presencia. La repetición permite que la coreografía se vaya incorporando y que la atención pueda pasar de «hacerlo bien» a jugar juntos.

🔄 Dinámica. Comenzamos caminando libremente por el espacio. En una primera fase, las consignas son directas:

  • Caminar = caminar.
  • Stop = parar.

Cuando el grupo ya ha incorporado estas respuestas, las invertimos:

  • Caminar = parar.
  • Stop = caminar.

A continuación añadimos nuevas consignas:

  • 👏 Palmada
  • 🙋 Nombre
  • ⬆️ Saltar
  • 🕺 Bugui

Primero las hacemos de manera directa y después también invertimos las respuestas:

  • Palmada = decir el nombre.
  • Nombre = dar una palmada.
  • Saltar = bailar.
  • Bugui = saltar.

Finalmente, todas las consignas se mezclan y aparecen de manera imprevisible. A medida que aumenta la dificultad, llega un momento en que ya no podemos anticiparlo todo. La cabeza pierde el control y el error empieza a formar parte del juego.

🎯 Objetivos

  • Trabajar la inhibición de las respuestas automáticas.
  • Ampliar la atención y la capacidad de reaccionar en el presente.
  • Entrenar la flexibilidad ante un cambio de consigna.
  • Aceptar el error sin bloquearse.
  • Descubrir qué ocurre cuando dejamos de intentar controlarlo todo.
  • Convertir la equivocación en material de juego.

Para el clown, equivocarse no significa necesariamente haber perdido. A veces es precisamente ahí donde empieza el juego.

🔄 Dinámica. Cada participante tiene una silla y varias prendas de ropa. Todo el grupo debe realizar una misma secuencia de manera simultánea:

  1. Levantarse.
  2. Entrar.
  3. Situarse detrás de la silla.
  4. Pasar por delante.
  5. Sentarse.
  6. Vestirse.

La consigna es clara: todo el grupo debe avanzar al mismo tiempo.Si alguien se adelanta o se queda atrás…📢 ¡Pitido! Y todo el grupo vuelve a empezar. Cuando finalmente todos están vestidos, el trabajo cambia.Pasamos del grupo al individuo.Uno a uno, los participantes se colocan frente al público, dicen su nombre y, después, aparecen pequeñas canciones o solos.Ya no se trata de seguir al grupo.Se trata de estar ahí.👀 Mirar y dejarse mirar.

🎯 Objetivos

  • Desarrollar la escucha grupal.
  • Trabajar el ritmo y la sincronización colectiva.
  • Ampliar la atención más allá de la propia acción.
  • Comprender que la responsabilidad es compartida.
  • Construir una sensación de coro.
  • Pasar progresivamente del grupo a la presencia individual.
  • Trabajar la exposición frente al público.
  • Aceptar ser visto sin necesidad de añadir nada.
  • Investigar la mirada, la presencia y la disponibilidad escénica.

La pregunta que atraviesa el ejercicio es: ¿Puedo hacer mi acción sin perder a los demás? Y, cuando llega el momento de quedarme solo frente al público, puedo simplemente estar ahí?

🔄 Dinámica. Uno a uno entramos en el centro del círculo. Sin intentar resultar interesantes.Simplemente:entrar, mirar y dejarse ver. Y recibir un aplauso sincero del grupo.Parece sencillo.No siempre lo es.Estamos muy acostumbrados a hacer, ofrecer, justificar nuestra presencia. Mucho menos acostumbrados a quedarnos ahí y recibir.
🎯 Investigamos el placer de ser mirados y valorados sin necesidad de producir nada a cambio.Soltar también puede significar esto: dejar de sostener nuestra propia imagen y permitir que, durante un instante, sean los demás quienes nos sostengan.

Y este LAB tenía algo más. Después de un proceso de juego, escucha y comprensión de algunos de los principios que trabajamos desde la Técnica Alexander, llegó el momento de poner el nas vermell a Irene y Pilar. En LAB CLOWN la nariz roja no es un premio. Tampoco tenemos prisa por ponerlo.

La prisa no es buena amiga del clown.

El proceso necesita tiempo.Tiempo para jugar.Tiempo para equivocarse.Tiempo para mirar.Tiempo para dejarse mirar.Tiempo para hacer menos.Tiempo para sentir más y a hacer menos.Poco a poco podemos ir dejando atrás algo de peso y de tensión. La necesidad de demostrar, de acertar, de saber qué tenemos que hacer.Y entonces puede aparecer otra disponibilidad. Dejarse llevar hacia lo desconocido.Abrir los ojos al mundo. Mirar y dejarse ver. Ofrecer y recibir.Dejarse querer.

A ese momento lo llamamos nacimiento clown. 🔴Gracias, Irene y Pilar, por dejarnos acompañaros.

87 Lab Clown + Técnica Alexander

Barcelona Taller Clown, 31 mayo 2026

🎯 Objetivo General

Investigar el Clown desde la presencia, el juego y la escucha, integrando los principios de la Técnica Alexander para favorecer una mayor disponibilidad corporal, respiratoria y relacional.
Desarrollar la capacidad de estar presentes sin anticipación, despertando una alerta sensible y alerta especial, despierta y disponible, capaz de estar plenamente «aquí» sin rigidez. Una presencia viva que no empuja, pero tampoco desaparece capaz de habitar el momento con humanidad, imaginación y vulnerabilidad.

🎯 Objetivo

Desarrollar una atención abierta y disponible, observando la diferencia entre anticiparse y responder en el momento adecuado. Investigar la eficacia sin tensión ni esfuerzo innecesario.

🔄 Dinámica

Por parejas. Una persona se coloca de espaldas mientras la otra lanza una pelota en un momento imprevisible.La propuesta consiste en esperar la pelota sin anticiparse, sin tensarse y sin intentar adivinar cuándo llegará. Mantener una atención tranquila, una respiración libre y una disponibilidad corporal abierta. Después de varias repeticiones se comparten las sensaciones observando cuándo aparece la anticipación, la tensión o el deseo de hacer. Esta es es nuestra preparación.

⚖️ El camino del medio · 🚫 El no hacer · 🌬️ Respiración · ⚓ Peso · 👁️ Apreciación sensorial

En semisupino exploramos algunos principios de la Técnica Alexander: el no hacer, la respiración natural, el peso y el camino del medio. Observamos cómo los hábitos y la apreciación sensorial errónea pueden hacernos confundir tensión con normalidad, y aprendemos a escucharnos con más curiosidad y menos juicio. A través del contacto con el suelo, la respiración y la presencia, buscamos una disponibilidad despierta y sensible, esa energía extraordinaria preparada ante la actuación y desde donde puede aparecer un clown más humano, vulnerable y auténtico.

🎯 Objetivo

Desarrollar la escucha, la conciencia espacial y relacional, así como la capacidad de habitar el tiempo y el contacto sin anticipación.

🔄 Dinámica

    A partir del semisupino, el grupo se levanta lentamente y comienza a caminar por el espacio observando: El tiempo, El espacio, La respiración, El peso
    Cuando se encuentran con alguien: Se saludan, Se colocan frente a frente y se detienen Mano en el hombro, Se toman las dos manos, Dicen el nombre de la otra persona Mirándose, intentan imaginar a esa persona: con 10 años menos , con 25 años menos, siendo niño/a.✨ Trabajo de imaginación, empatía y humanización de la mirada.

    🎯 Objetivo

    Trabajar la escucha activa, el ritmo, la imaginación y la capacidad de transformar estímulos sonoros en juego físico y teatral.

    🔄 Dinámica

    Después se divide el grupo en dos. Cada grupo debe representar: lugar, elementos y acciones que provocan los sonidos. Cada grupo representa delante del otro.

    Con música:
    + Seguir el ritmo con las manos . Tiempo y síncopa.
    + Parar para escuchar los sonidos
    + Volver a seguir el ritmo
    + Imaginar el lugar o elemento que produce el sonido
    + Moverse según el ritmo y la imaginación

    🎯 Objetivo

    Desarrollar la atención compartida, la escucha, la coordinación grupal y la capacidad de estar presente mientras se realizan varias acciones simultáneamente.Activar la atención, la rapidez de respuesta, el ritmo grupal y la coordinación entre escucha y acción.

    🔄 Dinámica

    El grupo se coloca en círculo. Una persona inicia el juego enviando un «ZAS» a otra persona del círculo mediante un gesto claro.
    Primer ZAS → la persona de la derecha dice BING
    Segundo ZAS → la persona de la derecha dice BANG
    Tercer ZAS → la persona de la derecha dice BONG
    Y la secuencia vuelve a empezar:
    ZAS-BING → ZAS-BANG → ZAS-BONG → ZAS-BING → ZAS-BANG → ZAS-BONG…

    🎯 Objetivo

    Trabajar la creación colectiva, la imaginación escénica y la construcción de universos compartidos.

    🔄 Dinámica

    En grupos de cuatro personas:
    Una persona entra y dice: «Soy un árbol»
    El resto complementa la escena con nuevos elementos
    Después, la primera persona elige uno de los elementos
    ✨ Trabajo sobre: Imaginación, Juego coral, Aceptación de propuestas, Composición visual

    86 Lab clown + Técnica Alexander

    Caldetes Taller Clown, 19 Abril 2026

    Desarrollar la disponibilidad escénica a través del cuerpo, la atención y la relación, facilitando la emergencia del estado clown desde el “no hacer”, la escucha activa y la aceptación del error.
    Se trabaja la presencia, la conexión grupal y la capacidad de adaptación en situaciones de incertidumbre, favoreciendo un juego auténtico y no premeditado.

    Contenidos:

    juego con pelota → tirar pelota → recoger recoger.

    • Coordinación óculo-manual
    • Atención dividida
    • Ritmo y timing relacional

    🎯Objetivos específicos:

    • Desarrollar la atención conjunta
    • Integrar acción y reacción en tiempo real
    • Normalizar el error como motor de aprendizaje
    • Reducir el control consciente en favor de la respuesta espontánea

    Apoya tu cabeza en tu libro…Túmbate de espaldas en el suelo, mirando al techo.
    Deja que la cabeza descanse sobre los libros, en la parte más saliente de tu cráneo, el occipucio. Permite que se forme un pequeño puente entre tu cabeza y la parte alta de la espalda.
    En ese espacio… tu cuello está libre. No necesita ningún soporte.
    No hay nada que hacer.Solo estar aquí…dejando que el suelo te sostenga.
    Observa tus pies…separados al ancho de tus caderas.Las rodillas están flexionadas…
    y puedes hacer pequeños ajustes hasta encontrar una posición
    en la que no necesitas hacer ningún esfuerzo.Que las piernas se sostengan solas.
    Sin colapsar.Sin intervenir.Puedes acercar o alejar los pies de la pelvis…
    y encontrar ese punto de facilidad. Coloca tus manos sobre el torso…
    en el abdomen, en las costillas o en el pecho.

    Estás en una posición favorable para tu cuerpo…
    y también para tu mente. En la Técnica Alexander hablamos de “no hacer”…de dejar de interferir.

    Como la primavera. La primavera no empuja para llegar…simplemente aparece. Y poco a poco…
    lo que estaba dentro… empieza a brotar. Quizás algo en ti también quiere brotar. Sin prisa.Sin esfuerzo. Solo dejando espacio.
    Lleva ahora tu atención a la respiración…Observa cómo el aire entra por la nariz…
    y cómo sale. Sin cambiar nada. Y observa…qué partes de tu cuerpo se mueven al respirar.Permite que, con cada inspiración,el torso se expanda en diferentes direcciones.No hace falta tomar aire.
    La respiración sucede sola. El cuerpo sabe. Lleva ahora tu atención a los puntos de contacto con el suelo…Tu espalda alta…media…baja…Recuerda que la columna tiene curvas naturales.
    No buscamos aplanarla. Al soltar la musculatura…esas curvas se suavizan por sí solas.Deja que los omóplatos cedan al suelo…que toda la espalda suelte su peso.La cabeza descansa libre sobre los libros.Lleva la atención al rostro…y permite que se libere.Deja espacio entre la mandíbula superior e inferior…aunque los labios estén cerrados.La espalda se alarga…y se ensancha.

    Haz un recorrido por tus articulaciones…Tobillos…rodillas…caderas…Permite que las rodillas se dirijan hacia el techo…liberando la pelvis. Muñecas…codos…hombros…Y la relación entre la cabeza y la primera vértebra.Deja que los hombros se expandan…
    que el pecho se suavice…El cuerpo cede a la gravedad.La utiliza a su favor.

    Y en ese no hacer…algo se reorganiza.

    El clown nace desde aquí…No desde hacer reír…sino desde estar disponible. Desde un cuerpo que escucha…que no se adelanta…que no invade. Que puede esperar…observar  lo que no se ve…pero está. En la atención.En la presencia. En ese lugar donde no hace falta demostrar nada.

    Desde aquí…
    aparece otra forma de estar con el otro. Más suave.Más abierta.Más real.
    Quédate un momento más…Observando la respiración…Y si la mente se va…tráela de vuelta, suavemente.Al cuerpo.A este momento.Y poco a poco… sin salir del todo…
    puedes empezar a percibir también el espacio.Las otras presencias.Quizás otras respiraciones.Sin buscar.Sin mirar directamente.Solo dejando que estén.Como un paisaje compartido.Y desde aquí…

    Pasar del control a la escucha, de la idea al cuerpo, de lo individual… a lo compartido.

    🎯Objetivos :

    • Desarrollar la capacidad de reacción inmediata sin tensión
    • Afinar la escucha auditiva y grupal
    • Estimular la integración en dinámicas colectivas

    En círculo: pasar una palmada dar una palmada a la vez que otro lo hace siguiendo el ritmo

    • “PUM” → todos cambian de lugar en 10 tiempos
    • “PIM” → todos tiemblan en 4 tiempos
    • “PAM” → todos se agachan

    🎯Objetivos:

    • Escucha activa (auditiva y grupal)
    • Adaptación inmediata
    • Juego con códigos y transformación
    • Disponibilidad al cambio
      El grupo se mueve por el espacio y, según la música, aparecen diferentes tipos de saludo que hay que reconocer y encarnar.

    Salen dos personas al espacio.

    Una inicia el diálogo con:
    “Well, well, well… me han dicho que tú eres el mejor…”
    (y añade una habilidad inventada: el mejor cantante lírico del mundo, el mejor equilibrista, el mejor ladrón de gallinas…)

    La otra persona responde:
    “Sí” (aceptando la propuesta)
    A partir de ahí, se desarrolla la acción y el diálogo improvisado.El juego continúa dejando que aparezca:

    • la demostración
    • la reacción del otro
    • y la evolución de la situación
      Sin preparar. Sin pensar demasiado. Desde la escucha.

    🎯Objetivos:

    1. Aceptación de la propuesta (YES)

    • Entrenar el “sí” como base del juego
    • Evitar bloquear o negar
    • Construir a partir de lo que el otro ofrece

    2. Disponibilidad e improvisación

    • Reducir el control mental
    • Favorecer la respuesta espontánea
    • Entrar en la acción sin anticipar

    3. Relación y escucha

    • Escuchar realmente al compañero
    • Reaccionar desde lo que ocurre, no desde la idea
    • Sostener la relación escénica

    4. Juego con el ridículo / fracaso

    • Exponerse sin necesidad de hacerlo bien
    • Permitir que la demostración falle o sea absurda
    • Encontrar el humor en la vulnerabilidad

    5. Construcción de situación

    • Generar pequeñas escenas desde lo mínimo
    • Dejar que la acción evolucione orgánicamente
    • Explorar estatus (el que propone vs el que demuestra)

    85 Lab Clown i Técnica Alexander

    Barcelona Taller Clown, 15 de Marzo 2026

    ● Desarrollar la presencia escénica a partir del cuerpo y la atención.
    ● Cultivar la escucha interna y externa, favoreciendo la relación con uno mismo y con el otro.
    ● Integrar los principios de la Técnica Alexander para reducir tensiones y ampliar la disponibilidad en escena..
    ● Explorar el silencio como espacio de elección, evitando la reacción automática.
    ● Desarrollar la relación con el grupo y el público, desde la autenticidad y la vulnerabilidad.
    ●Permitir la aparición del clown propio, sin juicio y sin necesidad de hacerlo “bien”.
    ● Transformar el error, la duda y la fragilidad en material escénico vivo.

    ● Todo el grupo en el suelo en posición semisupina.
    ● Tiempo de quietud guiada.
    ● Qué hacemos cuando no hacemos nada.
    ● Atención a la respiración sin modificarla.
    ● Observación de los puntos de contacto con el suelo.
    ● Direcciones expansivas (cabeza, cuello, espalda, amplitud).
    Vamos a ir entrando poco a poco en el trabajo, creando entre todos una atmósfera común,
    un espacio compartido donde no hay prisa, donde no hay que hacer nada bien, solo estar.
    Ahora, tumbados en el suelo, en semisupino…dejando que el cuerpo repose…con el libro sosteniendo suavemente la cabeza, empieza a respirar lento…inhala…y exhala…Sin forzar, sin buscar nada especial,solo dejando que la respiración suceda…
    Permite que el cuerpo se afloje poco a poco…que el peso caiga hacia el suelo.
    No tienes que demostrar nada ahora, no tienes que responder a nadie, no tienes que explicarte nada. Solo estar aquí.
    Siente el silencio no como un vacío sino como un refugio. Un espacio seguro dentro de ti…donde nadie puede entrar a dominarte…Con cada respiración vas dejando ir la necesidad de reaccionar, la urgencia de defenderte, el impulso de justificar cada paso.
    Inhala calma…y exhala presión…
    Recuerda: no todo necesita respuesta, no toda provocación merece tu energía, no toda palabra ajena define quién eres. En tu silencio hay fuerza, en tu silencio hay claridad,en tu silencio hay libertad. con ese silencio vuelves a tu centro…
    Siente cómo ese silencio te protege…cómo crea un espacio entre lo que ocurre fuera…y lo que eliges sentir dentro…Ese espacio es poder…ese espacio es conciencia…ese espacio es paz.
    Tú eres la presencia que observa.
    No necesito reaccionar para valer, no necesito explicarme para ser, suelta todo lo que no te pertenece. Quédate unos instantes en este silencio…habitado…sereno…vivo…sabiendo que este espacio dentro de ti siempre está ahí.
    🎯Objetivos Especificos
    Esta meditación propone entrar en el silencio como un espacio de libertad interior, no como ausencia de sonido sino como un lugar de presencia y elección.Empieza con la respiración lenta porque la respiración regula el sistema nervioso. Al inhalar y exhalar con calma, el cuerpo empieza a soltar tensión y la mente se vuelve más disponible.
    Cuando decimos:

    “No tienes que demostrar nada ahora.”

    se invita a suspender momentáneamente las dinámicas habituales de la vida cotidiana:
    justificarse, reaccionar, defenderse o intentar hacerlo todo bien.
    En el contexto del clown y de la Técnica Alexander, esto es muy importante porque la creatividad aparece cuando dejamos de intentar controlar la situación.

    Con música, los participantes crean imágenes congeladas colectivas. Temas posibles:

    • foto familiar, olimpiadas de atletismo, una boda, vacaciones en el mar, etc…
      🎯imaginación colectiva, composición escénica ,rapidez de decisión, humor visual.

    ● En círculo.
    ● Al oír su nombre:
    ○ entrar
    ○ mirar
    ○ dejarse ver
    🎯Trabajar la exposición y la presencia, relación mirada–cuerpo–grupo-respiración, validar el aquí y ahora.

    No se trata de ponerse la nariz para ser clown.
    sino de estar… hasta que el clown necesita aparecer.
    Y entonces…la nariz simplemente lo confirma.

    • Desarrollar la escucha corporal con el otro sin necesidad de palabras.
    • Experimentar el placer de moverse juntos, sin objetivo ni resultado.
    • Abrir el camino hacia la improvisación relacional (base del clown).
    • Despertar el juego y la complicidad en pareja.
    • Trabajar la adaptación al otro sin perder la propia presencia.
    • Despertar el juego y la complicidad en pareja.
    • Fomentar la confianza y la disponibilidad en el encuentro.
    • Explorar la relación desde el contacto, la mirada y el ritmo compartido.
    • Practicar el seguir y dejarse llevar, equilibrando acción y recepción.

    84 LAB CLOWN + Técnica alexander

    15 febrer 2026

    ● Aflojar patrones habituales de tensión física, emocional y mental.
    ● Desarrollar la capacidad de pausa (inhibición) antes de la acción.
    ● Aumentar la conciencia corporal y espacial (uso del cuerpo en relación).
    ● Entrenar la escucha individual y colectiva.
    ● Acceder al estado clown desde el presente, no desde la idea.
    ● Integrar cuerpo, respiración, ritmo, peso y mirada en la improvisación.

    ● Todo el grupo en el suelo en posición semisupina.
    ● Tiempo de quietud guiada. Qué hacemos cuando no hacemos nada.
    ● Atención a la respiración sin modificarla.
    ● Observación de los puntos de contacto con el suelo.
    ● Direcciones suaves (cabeza, cuello, espalda, amplitud).

    Hoy, antes de empezar, quiero proponeros una idea simple: quizá es imposible que estéis “en el lugar equivocado”. No como frase bonita, sino como práctica. Porque muchas veces llegamos pensando que deberíamos estar de otra manera: más sueltos, más valientes, más inspirados, más “bien”. Y ese “debería” ya es una forma de tensión.
    En el trabajo corporal, y especialmente desde la Técnica Alexander, hay algo muy claro: lo que repetimos mucho se nos acaba haciendo normal, aunque no nos haga bien. Nos acostumbramos a apretar, a contener la respiración, a sostener una imagen, a reaccionar rápido, a explicar de más… y luego lo llamamos “mi forma de ser”. Pero muchas veces no es tu forma de ser: es tu hábito.
    Y aquí viene la pregunta importante, que para mí es muy potente: ¿estarías dispuesto a soltar tu “verdad” por un momento? No para negarte, sino para ampliar. Soltar la historia que dice “yo soy así” y abrir un espacio a otra posibilidad: “quizá ahora puedo elegir”.
    Esa es la clave del laboratorio: no es aprender más, es dejar de hacer de más. Y el gesto más poderoso para eso es la pausa. En Alexander lo llamamos inhibición: parar un segundo antes del impulso automático. Antes de tensarte. Antes de reaccionar. Antes de ponerte “correcto”. Esa pausa no es pasividad; es inteligencia del cuerpo. Es el instante en el que el sistema nervioso deja de ir en piloto automático y aparece algo nuevo: margen.
    Y desde ese margen, empezamos a movernos. No para demostrar nada, sino para habitar lo que hay. Aquí no venimos a hacerlo perfecto, venimos a estar presentes. A reconocer: “así estoy hoy”. Y eso, aunque parezca poco, cambia muchísimo. Porque cuando el cuerpo se siente escuchado, deja de gritar.
    Así que hoy os propongo esto: no intentéis “hacerlo bien”. Probad a estar. Probad a pausar. Probad a notar qué pasa cuando no os empujáis. Y si aparece la risa, genial. Y si aparece el ridículo, también. Y si aparece el silencio… bendito silencio.
    Empezamos.

    🎯Objetivos específicos


    ● Reducir el tono muscular basal.
    ● Permitir que el sistema nervioso disminuya su nivel de activación.
    ● Tomar conciencia de hábitos inconscientes de tensión. Crear una base de seguridad y escucha interna.
    ● Preparar el cuerpo para el movimiento sin empujar.

    Procedimiento

    ● Observación del espacio que ocupamos.
    ● Exploración de la kinesfera personal (espacio cercano al cuerpo).
    ● Movimientos dentro y fuera de ese espacio.

    🎯Objetivos específicos

    ● Reconocer límites personales y colectivos.
    ● Ajustar la presencia sin invadir.
    ● Desarrollar conciencia tridimensional.
    ● Mejorar la relación cuerpo–espacio–otro.

    ● Improvisación libre donde deben aparecer:
    ○ respiración
    ○ tempo
    ○ peso
    ○ espacio, Kinesfera
    ○ escucha grupal

    ● Tema: fuegos artificiales (aparición, explosión, desaparición).

    🎯Objetivos específicos


    Integrar todos los elementos trabajados.
    ● Desarrollar composición colectiva.
    ● Escuchar sin anticipar.
    ● Permitir apariciones y desapariciones escénicas.
    ● Jugar sin explicar.

    ● En círculo.
    ● Al oír su nombre:
    ○ entrar
    ○ aplaudir
    ○ mirar
    ○ dejarse ver
    Salir con nariz roja y tropezar…


    🎯Objetivos específicos


    ● Trabajar la exposición y la presencia.
    ● Relación mirada–cuerpo–grupo.
    ● Validar el aquí y ahora.
    ● Entrar y salir sin justificarse.

    Recreación de juego infantil cantado con movimiento y contacto. Se canta en grupo:

    Al jardín de la alegría
    quiere mi gata que vaya,
    a ver si encuentro una estrella
    que dé luz a mi mirada.
    Vamos los dos, los dos, los dos,
    vamos los dos en compañía,
    vamos los dos al jardín
    de la alegría.

    Durante la canción:

    • Se establecen encuentros por parejas.
    • Hay movimiento compartido.
    • Se incluyen abrazos o contacto consensuado.

    🎯 Objetivos específicos

    ● Recuperar la memoria corporal del juego sin ironía ni distancia.
    ● Permitir el contacto físico desde el consentimiento y la escucha.
    ● Desactivar el juicio adulto sobre lo “infantil”.
    ● Entrenar presencia afectiva en movimiento compartido.
    ● Integrar voz, ritmo y cuerpo en una acción colectiva.
    ● Explorar la alegría como estado físico, no como obligación emocional.
    ● Trabajar el vínculo sin necesidad de personaje.
    ● Generar cohesión grupal desde la sencillez.
    ● Permitir ternura sin caer en caricatura.
    ● Practicar el encuentro sin estrategia ni seducción.

    83 LAB CLOWN + Técnica Alexander

    18 gener 2026

    ●Reducir el estado de alerta del sistema nervioso sin caer en la pasividad.
    ● Desactivar automatismos corporales y emocionales.

    ● Recuperar la capacidad de elección a través de la pausa.
    ● Desarrollar presencia, escucha y disponibilidad.
    ● Crear un espacio donde no sea necesario traicionarse para pertenecer.
    ● Facilitar la aparición del clown desde la regulación, no desde el esfuerzo. habitar nuestro cuerpo

    Situarse en el suelo, en posición semisupina, como descanso activo: el cuerpo se apoya, la atención despierta, el sistema nervioso se regula.No se busca relajación superficial, sino regulación profunda.

    Hay algo que rara vez nos enseñaron: no todo lo que es frecuente es normal, no todo lo que se repite es sano y no todo lo que toleras te hace bien. Muchas veces aguantamos porque el cuerpo aprendió que expresar incomodidad pone en riesgo el vínculo. Y para el sistema nervioso humano el vínculo es fundamental. Desde muy pequeños aprendemos que pertenecer es seguridad, que ser aceptados es estar a salvo. Y cuando una relación, un grupo o un entorno pone en juego esa pertenencia, el cuerpo reacciona.
    A veces reacciona callando, cediendo o adaptándose más de la cuenta. No como un error, sino como una estrategia de supervivencia. El problema aparece cuando esa estrategia se vuelve permanente; cuando callar deja de ser algo puntual y se convierte en hábito, cuando adaptarte deja de ser flexible y se vuelve rígido. Entonces el cuerpo empieza a cargar con lo que no se dijo, con lo que no se expresó, con lo que no se protegió.
    El cuerpo es un espacio que recuerda. Recuerda lo que toleraste, lo que negaste, dónde te encogiste para encajar. No se trata de vivir a la defensiva ni de desconfiar de todo. Se trata de aprender a diferenciar. De sentir cuándo una relación te permite expandirte y cuándo te pide que te reduzcas. Y esa diferencia no siempre está en lo que el otro dice, sino en lo que ocurre dentro de ti después. Hay personas con las que puedes respirar más profundo, con las que el cuerpo se afloja, con las que no necesitas medir tanto tus palabras. Y hay otras con las que, sin saber por qué, siempre estás un poco en guardia. No es casualidad: el cuerpo distingue antes que la mente.
    Durante mucho tiempo se ha valorado la capacidad de aguantar como una virtud. Aguantar comentarios, actitudes, silencios, dinámicas confusas. Pero aguantar no siempre es madurar; a veces es desconectarse para poder seguir. Y la desconexión sostenida tiene consecuencias, no inmediatas, pero sí profundas.
    Imagina que tu cuerpo es una casa. Durante años has dejado entrar ruidos, tensiones, palabras que no encajan, no porque quieras, sino porque aprendiste que así se sobrevive. Y ahora, poco a poco, estás aprendiendo a escuchar qué necesita esa casa para volver a ser habitable. No hace falta hacerlo todo hoy. Basta con quedarte, con escuchar, con permitir que algo de esto repose dentro. Porque cuando empiezas a habitarte de nuevo —incluso sin grandes decisiones— el cuerpo lo nota. Y esa sensación, aunque sea sutil, ya es un primer alivio.

    🎯Objetivos específicos
    ● Permitir que el cuerpo deje de adaptarse automáticamente.
    ● Crear un estado de seguridad interna.
    ● Activar la interocepción: sentir peso, respiración y tono sin juzgar.
    ● Abrir el espacio donde puede aparecer la elección.
    ● Preparar el cuerpo para el juego sin exigencia de rendimiento.

    ● Levantarse del suelo con pausa sostenida.
    ● Darse cuenta del propio estado.
    ● Encuentro visual con el otro.
    ● Encuentro táctil.
    ● Danza compartida unidos por las manos.
    ● Uno mira y el otro se mueve.
    ● Explicar a tu compañero de dónde vienes.

    🎯Pasar del descanso a la acción sin romper la presencia. Entrenar la atención relacional. Introducir el juego desde la escucha. Empezar el encuentro con la comicidad propia.

    Cada persona dispone de una silla con varias piezas de ropa colocadas sobre ella. El grupo entra al escenario de forma simultánea. La acción solo puede avanzar si todas las personas realizan cada paso al mismo tiempo.Si alguien se adelanta o se retrasa, suena un pitido y el grupo vuelve a empezar desde el inicio.
    Secuencia de acciones
    1-Levantarse.
    2-Entrar por la derecha y situarse detrás de la silla.Pasar por la derecha de la silla y colocarse delante de ella.
    3-Sentarse.Vestirse con las ropas que se encuentran en la silla.
    4 -Irse de uno en uno diciendo el nombre.

    🎯El foco está en la escucha grupal, la coordinación y la atención compartida.

    Entrar uno a uno en el centro del círculo. Mirar y dejarse ver. Recibir un aplauso sincero del grupo.

    🎯Trabajar la recepción. Sentir el placer de ser mirado y valorado. Permitir soltar el peso en el soporte exterior como en la foto .

    ● Marcar el tiempo con una parte del cuerpo, en círculo
    ● Marcar el ritmo con dos partes del cuerpo.
    ● Marcar el tiempo interiormente.
    ● Marcar el tiempo sin música.
    ● Marcar el tiempo con el pie.
    ● Pasar una palmada con las dos manos al compañero de la derecha, el que esta contiguo se agacha .Al levantarse, pasa la palmada al compañero de la derecha.

    🎯Afinar la percepción del tiempo interno.,separar impulso de reacción automática. coordinar cuerpo, escucha y ritmo.

    Juego clásico de las sillas adaptado. Al quedarse sin silla, debe hacer reír al público para continua jugando.

    🎯Improvisar, trabajar timing cómico. escuchar al público como parte del juego, Transformar la pérdida en oportunidad, reforzar valentía y presencia escénica.

    82 LAB CLOWN +Técnica Alexander

    14 diciembre 2025

    Situarnos en un lugar donde entendemos que no somos seres fragmentados, sino un organismo completo que piensa, siente y actúa como un sistema integrado.
    La sesión propone salir del piloto automático para observar qué patrones repetimos, cómo estos configuran nuestra identidad emocional y corporal, y cómo pequeños gestos conscientes, sostenidos en el tiempo, pueden reorganizar la atención, la presencia y la relación con el esfuerzo.
    Desde la neuroplasticidad y el juego clown, se trabaja la pausa, la elección, la coherencia interna y la confianza en uno mismo, entendiendo que la transformación real no nace de grandes decisiones aisladas, sino de repeticiones pequeñas y honestas.
    Explorar la identidad clown desde la verdad, el juego y la relación.
    Potenciar la creatividad, la improvisación y el humor como herramientas de transformación.

    • Activar la conciencia cuerpo–mente–emoción como unidad.
    • Reducir el automatismo y ampliar el espacio entre estímulo y respuesta.
    • Entrenar la atención, la presencia y la escucha.

    Práctica de pausa consciente en el suelo, con rodillas flexionadas, pies apoyados, manos sobre abdomen o pecho y cabeza apoyada en un libro para alinear cuello y columna. Atención a los puntos de apoyo: occipital – escápulas – sacro.
    Aflojar tensiones físicas innecesarias.
    Calmar el sistema nervioso.
    Mejorar el uso corporal y la alineación.
    Crear un estado de disponibilidad y presencia para el trabajo posterior.

    Situémonos en un lugar donde entendemos que no somos seres fragmentados, sino un organismo completo que piensa, siente y actúa como un sistema integrado. Desde aquí, todo se ordena.
    Cuando sentimos que vivimos en piloto automático, nos sentimos fragmentados, incluso rotos.
    Es que llevamos demasiado tiempo repitiendo patrones que ya no están alineados con quienes somos. El cerebro no distingue entre un patrón útil y uno que nos resta.
    Distingue repetición. Y lo que se repite… se vuelve automático.
    Por eso, lo que repites te define. Cada día estás esculpiendo tu cerebro. Literalmente.
    Las conexiones se fortalecen o se debilitan según aquello que sostienes con tu atención.
    Cada vez que pospones… que te dispersas… que eliges gratificación inmediata antes que coherencia contigo, refuerzas redes de evitación.
    Y cada vez que eliges un gesto pequeño de disciplina, aunque dure solo un minuto, refuerzas circuitos de enfoque y autocontrol. Yo lo llamo construcción interior.
    Me gusta imaginarlo como un martillo golpeando una piedra. Los primeros golpes no muestran nada. Pero la piedra cambia.
    El cerebro funciona igual: no se transforma con decisiones grandes y ocasionales, sino con elecciones pequeñas y sostenidas. Y eso requiere una conversación honesta contigo.
    ¿Qué estás repitiendo sin darte cuenta? ¿Qué gesto diario está construyendo tu identidad sin tu permiso?
    Piensa en esas frases internas que parecen inocentes: “Más tarde empiezo.” “Mañana sí.” “Hoy no puedo.” A simple vista no significan gran cosa. Pero en el cerebro son instrucciones. Cada pensamiento repetido deja un rastro físico. Y lo que se repite termina convirtiéndose en creencia. Lo fascinante es que lo contrario también es cierto. Un gesto de disciplina de sesenta segundos, sostenido cada día, puede reorganizar tu atención, tu motivación y tu relación con el esfuerzo.
    Por eso, si quieres coherencia, no busques fuerza titánica. Busca constancia diminuta.
    Tu cerebro necesita evidencia, no discursos.
    Necesita que le muestres, no que le prometas. Cuando cumples tus pequeñas decisiones, refuerzas el circuito de confianza interna. Y cuando confías en ti, tus decisiones dejan de ser frágiles. La transformación real no nace de un día de motivación intensa. Nace de cientos de pequeños encuentros contigo, en los que decides no traicionarte. Cada repetición es un mensaje a tu sistema nervioso. Hay otra verdad profunda: Tu camino es único.
    Tu cerebro, tu historia, tus experiencias, tus dolores y tus aprendizajes han formado un mapa mental irrepetible. Por eso, compararte es injusto. Estás comparando dos sistemas que nunca han procesado la vida de la misma manera. La comparación roba energía. Daña el enfoque. Activa circuitos de insatisfacción y alimenta una narrativa que dice: “Voy tarde.” Pero no vas tarde. Estás en tu tiempo.
    La vida no se construye con prisa. Se construye con presencia. Tu único punto de referencia auténtico es tu versión anterior. ¿Quién eras hace treinta días? Ese es tu parámetro.
    Tu progreso real no está en la opinión ajena, sino en la transformación silenciosa que ocurre dentro de ti.
    Cuando reconoces esto, la presión disminuye, la mente se aligera, y aparece una fuerza nueva: avanzar sin ansiedad.
    Y aquí entramos en el espacio más importante de tu vida. El instante entre lo que te ocurre y cómo respondes. Ahí vive tu poder de decisión. Ahí vive tu libertad.
    Cuando el cerebro se siente amenazado o abrumado, reacciona en automático. Pero cuando respiras… cuando haces una pausa consciente… permitas que todo tu ser se reúna. Ese segundo puede cambiar la dirección de tu día… y con el tiempo, canviar tu dirección, si es lo que deseas.

    Caminar por el espacio. Al oír la señal, detenerse manteniendo la respiración y la suspensión orgánica. El primero saluda al segundo y así sucesivamente: mirar, mano en el hombro, abrazar, copiar un movimiento y hacerlo propio.
    Objetivo específico
    Entrenar la pausa consciente sin perder presencia.


    🎯Desarrollar escucha corporal y relacional. Fomentar el contacto, la empatía y la adaptación al otro. Pasar del gesto copiado al gesto propio.

    Presentarse al público a través de los objetos que cada persona guarda en su mochila. El objeto toma el centro de la escena como vehículo narrativo y expresivo.


    🎯Explorar la identidad a través de lo simbólico. Desplazar el foco del “yo” al objeto para liberar expresividad. Activar la imaginación y la narrativa personal.Entrenar presencia escénica sin sobrecargar la actuación.

    💡En una improvisación, cuando las cosas pasan sin utilizar la mente y de manera espontánea, es que has sintonizado con el clown. En ese momento te conviertes en Canal abierto al juego. No empujas la acción ni la piensas: dejas que suceda.
    La función de quien dirige no es corregir, sino afinar esa sintonía, como quien busca una emisora de radio hasta que desaparece el ruido y la señal entra limpia.
    Para que ese Canal se abra es necesario escuchar de verdad, estar disponible, no anticiparse, no corregirse a mitad de acción y permitir el ridículo sin huir. Cuando todo eso ocurre, la mente se aparta y el cuerpo responde, y entonces el clown aparece, no porque lo hayas hecho, sino porque le has dejado pasar.
    Pero tampoco eres canal cuando las emociones o los sentimientos te abruman. Si te desbordan, la acción se bloquea. Si te arrastran, pierdes dirección. Ser canal no es contener ni expulsar lo que sientes, es permitir que atraviese sin ocuparlo todo.
    La mente, cuando deja de vigilar, permite que todo el organismo vaya a una. No compara, no juzga, no coloca policías internos. Deja de dividir. El cuerpo, la emoción, la respiración y la acción avanzan en la misma dirección, como un solo gesto. No hay partes enfrentadas ni una voz corrigiendo a otra, no hay prisa por llegar a ningún sitio, solo presencia.
    En ese estado el clown no se construye, aparece. Porque cuando no te comparas no te defiendes, cuando no te vigilas no te corriges y, cuando no te corriges, la acción fluye. Ir “a una” no es hacerlo perfecto, es hacerlo entero: permitir que lo que sientes se exprese en el cuerpo sin pasar por el filtro del miedo al ridículo. La mente no desaparece, se coloca al servicio del organismo y no por encima de él. Y ahí la improvisación deja de ser una suma de decisiones para convertirse en un acto vivo: todo sucede al mismo tiempo, todo escucha, todo responde. Eso es estar afinado. Eso es ser Canal.

    Entrar uno a uno en el centro del círculo. Mirar y dejarse ver. Recibir un aplauso sincero del grupo.

    🎯Trabajar la recepción. Sentir el placer de ser mirado y valorado. Permitir soltar el peso en el soporte exterior como en la foto .

    Cada persona dispone de una silla con varias piezas de ropa colocadas sobre ella. El grupo entra al escenario de forma simultánea. La acción solo puede avanzar si todas las personas realizan cada paso al mismo tiempo.
    Si alguien se adelanta o se retrasa, suena un pitido y el grupo vuelve a empezar desde el inicio.
    El foco está en la escucha grupal, la coordinación y la atención compartida, más que en la rapidez.
    Secuencia de acciones

    1. Entrar por la derecha y situarse detrás de la silla.
    2. Pasar por la derecha de la silla y colocarse delante de ella.
    3. Sentarse.
    4. Vestirse con las ropas que se encuentran en la silla.
    5. Levantarse.

    Nos situamos de pie sin nariz roja en frente al público. El «payaso» lleva la nariz roja colgando en el cuello y es acompañado de posición erecta a cuclillas. Desde la posición fetal, el payaso se coloca la nariz roja y su compañero desde el contacto con el cráneo busca la espiral para «hacerlo Nacer» por contacto da la vuelta y se levanta. Una vez de pie, el payaso sigue el movimiento guiado por su compañero. con los ojos cerrados. El payaso abre los ojos por primera vez ante el público y grita HIP HIP HURRA.

    81 LAB CLOWN + Técnica Alexander

    9 noviembre 2025

    • Cultivar la pausa consciente como inicio de toda transformación.
    • Explorar la relación entre cuerpo, emoción y presencia.
    • Desarrollar la escucha activa y la relación escénica.
    • Profundizar en la identidad del clown mediante el juego, la observación y la interacción.

    El descanso activo en posición de semisupino forma parte de la Técnica Alexander. Es una práctica que nos invita a parar, observar y mejorar nuestro uso corporal. Esta postura permite liberar tensiones, alinear la columna vertebral y reconectar con el cuerpo.

    • Túmbate en el suelo con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo.
    • Las manos descansan suavemente sobre el abdomen o el pecho.
    • La cabeza se apoya en un libro o superficie baja para mantener el cuello alineado.
      Control primario: relación entre cabeza, cuello y espalda
    • Percibe el peso de tu cuerpo y su relación con el suelo que te sostiene: occipital – escápulas – sacro.
    • Mantén una mentalidad abierta.
    • Habita tu cuerpo, siente su presencia.
    • Da consentimiento para que el aire entre y salga de tus pulmones sin interferencias.
    • Permanece aquí y ahora, dejando que fluya la información entre cuerpo y mente.
    • Observa, acepta y toma conciencia de lo que sientes.
    • Observa qué es el no hacer.

    🎯 Aflojar tensiones, alinear cuerpo y mente, y empezar desde la escucha interna.

    «Casi sin darnos cuenta llega noviembre y sentimos que el año se escurrió entre los dedos.
    Cuando observamos, puede aparecer el cansancio, los pensamientos repetidos, los hábitos que pesan. Surge la tentación de creer que ya es tarde para cambiar. Sin embargo, la ciencia del cerebro y del corazón recuerda algo esencial: nunca es tarde para reinventarnos.

    La capacidad del cerebro para reorganizarse está viva a cualquier edad. El cambio profundo no sucede de golpe ni a base de grandes promesas: ocurre en lo pequeño, en lo cotidiano, en lo que casi no se ve. Es la pausa consciente.

    Pausar treinta segundos antes de reaccionar, respirar con atención, hablarnos con amabilidad en lugar de exigencia… Cada pensamiento deja una huella eléctrica y química; cada emoción modula el latido; cada acción repetida moldea nuestra identidad.
    Cuando sentimos estancamiento, no es falta de capacidad: es que el cerebro se acostumbró a ciertos caminos. La buena noticia es que siempre podemos abrir sendas nuevas con dirección, intención y amor.
    No es casual que este mes invite al recogimiento. La naturaleza desacelera y el cuerpo pide silencio y renovación.
    Los espacios de libertad que siembras hoy son la semilla de quien puedes llegar a ser.Toda transformación comienza con la observación. Detengámonos. Hagamos una pausa real para mirar la vida sin filtros ni distracciones. Cuando paramos, las ondas cerebrales se desaceleran, el cuerpo se calma y se abre un estado de autoconciencia.

    Practica hoy una pausa sencilla: siéntate, cierra los ojos y nota tu respiración sin controlarla. La respiración es un puente entre cuerpo y mente: rápida y superficial señala peligro; lenta y profunda comunica seguridad. Desde la seguridad, el cambio se vuelve posible.

    La calma no es pasividad; es presencia: la capacidad de atender incluso en medio del ruido. Cada vez que respiras conscientemente o interrumpes un pensamiento repetitivo para volver al presente, fortaleces la corteza prefrontal, la zona que decide, regula emociones y clarifica el rumbo.
    La curiosidad acelera el aprendizaje más que la obligación: no te fuerces a cambiar, busca comprenderte.

    Cuando actúas con intención, se activan los circuitos de recompensa y motivación; cuando te mueves por inercia, esos circuitos se apagan. Reconocer dónde estás —sin juicio— trae luz. Lo que no observas te domina; lo que observas se transforma. Al mirarte con amabilidad, baja la reactividad del miedo y se abre espacio para la creatividad.»

    • Caminar por el espacio, yendo donde no hay nadie. Ocupar nuevos rincones.
    • Mirada proyectada hacia fuera.
    • Parar delante de alguien, decir tu nombre.
    • En parejas: 8-6-5-4-3-2-1- tiempos para caer al suelo y 8-6-5-4-3-2-1 para levantarse
      🎯 Explorar la conexión con el otro desde el cuerpo y la respiración. ser consciente del ritmo y el tiempo.

    Trasladar el movimiento del metro al propio movimiento.
    🎯 Explorar la creación de personaje desde el cuerpo y el imaginario del objeto.

    • Dividir el grupo en dos: clowns y público.
    • Los clowns se sientan uno al lado del otro frente al público.
    • Solo uno dice su nombre, atendiendo a:
    • Antes de decir tu nombre
    • Mientras lo dices
    • Después de decirlo
    • Reacción del público
    • Su reacción ante esa reacción
      🎯 Tomar conciencia del momento escénico completo y del impacto de la palabra
    • Cada grupo se sitúa al lado de la manta en fila india.
    • Al bajar la manta se enfrentan dos payasos
    • El primero que dice el nombre del otro gana un punto.
    • El primero que hace reír al otro, gana otro punto.
    • Los puntos se canjean por piezas de vestuario clown.
      🎯 Entrenar reflejos, nuestra comicidad y transformación a través del vestuario.
    • Entrar uno a uno en el centro del círculo.
    • Mirar y dejarse ver.
    • Recibir un aplauso sincero del grupo.

    🎯 Trabajar la recepción. Sentir el placer de ser mirado y valorado.

    • Jugar con los extremos en gradación es un juego individual, en parejas y tríos.
    • Displacència vs. Placer
    • Frenesí vs. Moderación
      🎯Escuchar cómo cambia el cuerpo, la voz y la energía en cada estado.

    Con todo el grupo en círculo, por turnos cada miembro improvisa al ritmo de la musica.
    🎯 Explorar la creatividad. Darse el consentimiento para jugar a expresar sin miedo.

    80 LAB CLOWN + Técnica Alexander

    Douglas Lopes, Pilar, Xavier, Narcís, Joan, Joanitet, David, Anna Serju, Anna, Diego, Montse, Guillem, Rosa, Carme, Marina, Ivan, Celia, Irene, Laura y Yolanda.
    

    – Abrir la temporada desarrollando el juego colectivo desde el cuerpo y la mirada.
    – Reforzar presencia escénica, espontaneidad y escucha.
    – Fomentar la creatividad y la complicidad grupal.
    – Introducir la Técnica Alexander, «el no hacer.»
    – Reconocer las emociones: embriagadez y vanidad.

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    El descanso activo en posición de semisupino forma parte de la Técnica Alexander. Es una práctica que nos invita a parar, observar y mejorar nuestro uso corporal. Esta postura permite liberar tensiones, alinear la columna vertebral y reconectar con el cuerpo.

    ¿En qué consiste?

    • Túmbate en el suelo con las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el suelo.
    • Las manos descansan suavemente sobre el abdomen o el pecho.
    • La cabeza se apoya en un libro o superficie baja para mantener el cuello alineado.
      Control primario: relación entre cabeza, cuello y espalda
    • Percibe el peso de tu cuerpo y su relación con el suelo que te sostiene: occipital – escápulas – sacro.

    Actitud durante la práctica:

    • Mantén una mentalidad abierta.
    • Habita tu cuerpo, siente su presencia.
    • Da consentimiento para que el aire entre y salga de tus pulmones sin interferencias.
    • Permanece aquí y ahora, dejando que fluya la información entre cuerpo y mente.
    • Observa, acepta y toma conciencia de lo que sientes.
    • Observa qué es el no hacer.

    🎯 Aflojar tensiones, alinear cuerpo y mente, y empezar desde la escucha interna.

    • Caminar por el espacio, yendo donde no hay nadie. Ocupar nuevos rincones.
    • Mirada proyectada hacia fuera.
    • Parar delante de alguien, mirar a los ojos. Decir el nombre
    • Parar delante de alguien, apoyar una mano en el hombro.
    • Parar delante de alguien, apoyar las palmas de la mano.
    • Decirse “buenos días” y volver a caminar.
    • Suena la bocina: unos actúan, otros miran. Se observan los encuentros.

    Graduación de energía (1 al 5):

    1. Caminar por un sitio oscuro y con peligro.
    2. Caminar con peligro pero sin oscuridad.
    3. Pasear sin intención.
    4. Caminar porque tienes una cita.
    5. Caminar a la cita con prisa.

    🎯 Explorar la conexión con el otro desde el cuerpo y la respiración. Investigar el encuentro y el ser observado.

    🔎 Feedback: ¿Cómo cambió tu energía y su relación con la respiración?

    La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es 75-LAB-CLOWN-1024x726.png
    • Entrar uno a uno en el centro del círculo.
    • Decir el nombre.
    • Recibir un aplauso sincero del grupo.

    🎯 Trabajar la recepción. Sentir el placer de ser mirado y valorado.

    🔎 Feedback: ¿Cómo te afectó el aplauso? ¿Pudiste recibirlo de verdad?
    

    • Dos filas separadas por una manta.
    • Al bajar la manta: quien diga primero el nombre del otro, gana.
    • El ganador elige una prenda de vestuario para disfrazarse.

    🎯 Ejercitar la atención visual, la rapidez, el deseo de jugar y transformarse.

    🔎 Feedback: Como actúamos ante la sorpresa
    

    • Grupo dividido: unos miran (público), otros juegan (actúan).
    • Los/las participantes que juegan exploran las emociones.
    • todo el grupo juega y se gradúa la energía (1 al 5).

    🎯 Practicar la exposición progresiva. Sentir qué cambia al estar frente al público. Explorar y transitar las emociones.
    🔎 Feedback: ¿Qué apareció al girarte? ¿Cómo fue sentir las miradas?

    • Caminar como modelo (inspiración Jean Paul Gaultier).
    • Hacer un recorrido con tres paradas.
    • Llegar frente al público y hacer cuatro poses.
    • De dos en dos.

    🎯 Explorar la expresividad corporal, el juego con la identidad y la presencia escénica.

    🔎 Feedback: ¿Cómo te sentiste al posar y ser vista: embriagadez, vanidad…?