83 LAB CLOWN + Técnica Alexander

18 gener 2026

Reducir el estado de alerta del sistema nervioso sin caer en la pasividad.
● Desactivar automatismos corporales y emocionales.

Recuperar la capacidad de elección a través de la pausa.
● Desarrollar presencia, escucha y disponibilidad.
● Crear un espacio donde no sea necesario traicionarse para pertenecer.
● Facilitar la aparición del clown desde la regulación, no desde el esfuerzo. habitar nuestro cuerpo

Situarse en el suelo, en posición semisupina, como descanso activo: el cuerpo se apoya, la atención despierta, el sistema nervioso se regula.No se busca relajación superficial, sino regulación profunda.

Hay algo que rara vez nos enseñaron: no todo lo que es frecuente es normal, no todo lo que se repite es sano y no todo lo que toleras te hace bien. Muchas veces aguantamos porque el cuerpo aprendió que expresar incomodidad pone en riesgo el vínculo. Y para el sistema nervioso humano el vínculo es fundamental. Desde muy pequeños aprendemos que pertenecer es seguridad, que ser aceptados es estar a salvo. Y cuando una relación, un grupo o un entorno pone en juego esa pertenencia, el cuerpo reacciona.
A veces reacciona callando, cediendo o adaptándose más de la cuenta. No como un error, sino como una estrategia de supervivencia. El problema aparece cuando esa estrategia se vuelve permanente; cuando callar deja de ser algo puntual y se convierte en hábito, cuando adaptarte deja de ser flexible y se vuelve rígido. Entonces el cuerpo empieza a cargar con lo que no se dijo, con lo que no se expresó, con lo que no se protegió.
El cuerpo es un espacio que recuerda. Recuerda lo que toleraste, lo que negaste, dónde te encogiste para encajar. No se trata de vivir a la defensiva ni de desconfiar de todo. Se trata de aprender a diferenciar. De sentir cuándo una relación te permite expandirte y cuándo te pide que te reduzcas. Y esa diferencia no siempre está en lo que el otro dice, sino en lo que ocurre dentro de ti después. Hay personas con las que puedes respirar más profundo, con las que el cuerpo se afloja, con las que no necesitas medir tanto tus palabras. Y hay otras con las que, sin saber por qué, siempre estás un poco en guardia. No es casualidad: el cuerpo distingue antes que la mente.
Durante mucho tiempo se ha valorado la capacidad de aguantar como una virtud. Aguantar comentarios, actitudes, silencios, dinámicas confusas. Pero aguantar no siempre es madurar; a veces es desconectarse para poder seguir. Y la desconexión sostenida tiene consecuencias, no inmediatas, pero sí profundas.
Imagina que tu cuerpo es una casa. Durante años has dejado entrar ruidos, tensiones, palabras que no encajan, no porque quieras, sino porque aprendiste que así se sobrevive. Y ahora, poco a poco, estás aprendiendo a escuchar qué necesita esa casa para volver a ser habitable. No hace falta hacerlo todo hoy. Basta con quedarte, con escuchar, con permitir que algo de esto repose dentro. Porque cuando empiezas a habitarte de nuevo —incluso sin grandes decisiones— el cuerpo lo nota. Y esa sensación, aunque sea sutil, ya es un primer alivio.

🎯Objetivos específicos
● Permitir que el cuerpo deje de adaptarse automáticamente.
● Crear un estado de seguridad interna.
● Activar la interocepción: sentir peso, respiración y tono sin juzgar.
● Abrir el espacio donde puede aparecer la elección.
● Preparar el cuerpo para el juego sin exigencia de rendimiento.

● Levantarse del suelo con pausa sostenida.
● Darse cuenta del propio estado.
● Encuentro visual con el otro.
● Encuentro táctil.
● Danza compartida unidos por las manos.
● Uno mira y el otro se mueve.
● Explicar a tu compañero de dónde vienes.

🎯Pasar del descanso a la acción sin romper la presencia. Entrenar la atención relacional. Introducir el juego desde la escucha. Empezar el encuentro con la comicidad propia.

Cada persona dispone de una silla con varias piezas de ropa colocadas sobre ella. El grupo entra al escenario de forma simultánea. La acción solo puede avanzar si todas las personas realizan cada paso al mismo tiempo.Si alguien se adelanta o se retrasa, suena un pitido y el grupo vuelve a empezar desde el inicio.
Secuencia de acciones
1-Levantarse.
2-Entrar por la derecha y situarse detrás de la silla.Pasar por la derecha de la silla y colocarse delante de ella.
3-Sentarse.Vestirse con las ropas que se encuentran en la silla.
4 -Irse de uno en uno diciendo el nombre.

🎯El foco está en la escucha grupal, la coordinación y la atención compartida.

Entrar uno a uno en el centro del círculo. Mirar y dejarse ver. Recibir un aplauso sincero del grupo.

🎯Trabajar la recepción. Sentir el placer de ser mirado y valorado. Permitir soltar el peso en el soporte exterior como en la foto .

● Marcar el tiempo con una parte del cuerpo, en círculo
● Marcar el ritmo con dos partes del cuerpo.
● Marcar el tiempo interiormente.
● Marcar el tiempo sin música.
● Marcar el tiempo con el pie.
● Pasar una palmada con las dos manos al compañero de la derecha, el que esta contiguo se agacha .Al levantarse, pasa la palmada al compañero de la derecha.

🎯Afinar la percepción del tiempo interno.,separar impulso de reacción automática. coordinar cuerpo, escucha y ritmo.

Juego clásico de las sillas adaptado. Al quedarse sin silla, debe hacer reír al público para continua jugando.

🎯Improvisar, trabajar timing cómico. escuchar al público como parte del juego, Transformar la pérdida en oportunidad, reforzar valentía y presencia escénica.

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